Wednesday, October 19, 2011

Tercer fragmento: Fernanda

Estaba Juliana buscando un animalito que amarraba a su cartera,
cuando la encontró.

Con los ojos mojados por el regalo de su novio que tanto le había durado, la miró.

No tuvo que levantar mucho la cabeza. Ella era algo bajita.

Vio unas fuertes cejas, refinadas, y unos hermosos ojos bajo ellas. Era delgada, pero su estatura no la ayudaba.


-¿Buscas ésto?- Tenía la llama amarrada a una cadenita.
Tintineaba con una joya para los ojos de Juliana.

Se limpió las lágrimas, y dijo: -Oye, sí. ¡Gracias amiga!-

Se había terminado su susto. Ésa llama de plástico significaba todo para ella.

Pero fué poco su logro ésta vez. Juliana nunca se rendía, menos con trivialidades como buscar un llavero, por importante que fuera.


Y cuando se disponía a irse,

vio ésos ojos curvarse con una sonrisa sincera.
Si no mirara sus hermosos labios respingarse, sólo con sus ojos era suficiente para saber que sonreía.
Le pareció bonito eso, y quiso saber su nombre.


-Me llamo Fernanda.
Se veía como una niña joven: Era bella, infantil, miraba al mundo a todos lados, y vivía entretenida con todo. 
Pero nada más que eso.

No comments:

Post a Comment